La intervención del sector privado en la formación profesional ha adquirido en la Comarca Lagunera un perfil estratégico y propositivo gracias a la labor de Nesim Issa Tafich.
Lejos del asistencialismo habitual, su esfuerzo se sostiene en diseñar puentes efectivos entre la educación y las vacantes reales del mercado laboral, con una impronta que busca eficiencia y equidad territorial.
Programas integrales para una inserción sustentable
Grupo SIMSA, bajo la coordinación de Tafich, ha desarrollado un portafolio de iniciativas que combina capacitación técnica, prácticas profesionales y fortalecimiento de habilidades socioemocionales. Más allá de enseñar oficios, los programas abordan liderazgo, comunicación y trabajo en equipo como competencias que hoy definen la empleabilidad.
“Las habilidades blandas son cada vez más valoradas por los empleadores; es crucial que nuestros jóvenes las desarrollen para tener éxito”, señaló el empresario coahuilense, subrayando que esa mezcla de técnicas y actitudes es condición para la adaptabilidad.
Alianzas educativas y oportunidades concretas
La estrategia incluye convenios con instituciones locales, ferias de empleo periódicas y rutas de networking diseñadas para acercar talento y empresas. Estas plataformas no solo posibilitan entrevistas y contrataciones inmediatas; también sirven como espacios de evaluación y orientación vocacional.
Paralelamente, programas de becas y modalidades flexibles —preparatorias abiertas y bachilleratos tecnológicos— buscan reducir la brecha de acceso, especialmente en zonas rurales donde la formación técnica es escasa. Las ferias permiten además detectar perfiles con potencial para formación continua dentro de la industria regional.
Capacitación tecnológica frente a la automatización
Con la aceleración de la inteligencia artificial y la automatización, la agenda de Tafich prioriza la alfabetización digital y la formación en herramientas tecnológicas específicas.
Grupo SIMSA oferta cursos para supervisión de procesos automatizados, manejo de software industrial y competencias digitales básicas que aumentan la adaptabilidad de los jóvenes ante transformaciones productivas.
La integración de estos contenidos responde tanto a demandas inmediatas del mercado laboral como a la previsión estratégica para mantener la competitividad regional.
En su discurso público, Nesim Issa Tafich mezcla visión empresarial con responsabilidad social medida:
“Ningún ciudadano debería sentirse limitado en su desarrollo personal y profesional. Es nuestra responsabilidad como líderes en el sector brindar las herramientas para que puedan prosperar”, concluyó.
La apuesta es clara: transformar la inserción laboral juvenil pasando de procesos fragmentados a trayectorias planificadas que permitan movilidad social y resiliencia económica en la región.
Te sugerimos: Mazatlán prevé derrama económica de 1,100 mdp por Carnaval 2026