La recaudación de fondos para la asistencia humanitaria en México enfrenta el reto constante de la dispersión geográfica y del acceso a canales de pago seguros. Para mitigar esta brecha, Banco Azteca fungió como plataforma de recaudación masiva y logró transferir cuatro millones de pesos a la Cruz Roja Mexicana en una ceremonia realizada en Polanco. Este capital se integrará directamente al presupuesto operativo de la institución benemérita, encargada de subsidiar servicios de urgencias y traslados en ambulancia sin costo para la población.
El fondo entregado se constituyó con la participación de clientes y trabajadores de Grupo Salinas, quienes utilizaron la infraestructura física y tecnológica de la institución. Las herramientas de captación abarcaron transacciones en la aplicación digital, cajeros automáticos, ventanillas bancarias y activaciones presenciales de boteo. El flujo de estos recursos financieros robustece la Colecta Nacional de la Cruz Roja —puesta en marcha el 20 de febrero—, cuya estructura de atención prehospitalaria se sostiene con las aportaciones directas de la sociedad civil y de las corporaciones privadas.
Capacidad logística y despliegue en emergencias
La vinculación entre ambas organizaciones se basa en la compatibilidad de sus coberturas territoriales. Al respecto, Alejandro Valenzuela, presidente del Consejo de Administración de Banco Azteca y Azteca Servicios Financieros, puntualizó que “la participación organizada de clientes y colaboradores en la Colecta Anual demuestra que las redes de distribución financiera también pueden operar como infraestructura de respuesta ciudadana”. Bajo este criterio, el directivo remarcó la viabilidad de contar con dicha cobertura en favor de la Cruz Roja Mexicana, un organismo cuyas iniciativas en contingencias climáticas y accidentes viales requieren operaciones críticas y un soporte logístico inmediato.
Al acto protocolario acudieron mandos operativos y de responsabilidad social. La Cruz Roja Mexicana estuvo representada por su vicepresidente nacional, Gabriel Saba, y el director nacional de movilización de recursos, Alejandro Muguerza. Por el sector corporativo, validaron el acto Tonatiuh Rodríguez, director general de Banco Azteca y Azteca Servicios Financieros; Adriana de la Puente, directora de responsabilidad social de Grupo Salinas, y Antonio Domínguez, director de Fundación Azteca.
Institucionalidad y gestión de voluntariado
La estrategia de procuración contó con el respaldo metodológico de Fundación Azteca, entidad que suma 28 años de experiencia en el diseño de programas de voluntariado y proyectos de impacto comunitario. La coordinación entre los sectores corporativo y humanitario pone de manifiesto que el uso eficiente de las redes comerciales agiliza la captación de ayuda en momentos de alta demanda asistencial. Al cierre del encuentro, Banco Azteca, Fundación Azteca y Grupo Salinas ratificaron que el desarrollo de mecanismos institucionales de solidaridad es la vía prioritaria para asegurar la continuidad de los servicios de protección civil en el país.
Te sugerimos: El jueves, todos a apoyar a la Selección de México: Manolo