Migrantes mexicanos en Baja California

Mexicali, Baja California, 10 de Abril.- Frente al Teatro del Estado junto a las vías del ferrocarril, un grupo de 10 indigentes, como ellos mismos se califican pues duermen donde les cae la noche, en el parque, en una casa abandonada, en las inmediaciones del ferrocarril, o en la Plaza del Mariachi de dónde sea a todos nos corren, lo dicen con el sentimiento de saberse despreciados.

Ellos han recorrido la frontera tratando de cruzar, se mueven en tren, no es la primera vez que lo intentan, lo han logrado en otras ocasiones, pero los han “aventado los gringos”, pero a pesar de eso, no pierden el interés de cruzar, mientras tanto buscan hacer algo que les de comer  en Mexicali.

 

Entre todos los migrantes alimentan al “tigre” un cachorro de perro criollo café con rayas negras que entra en alerta apenas te acercas al grupo, y al que abandonan una y otra vez cuando los detienen para remitirlos a la comandancia de policía por deambular, pero el “tigre” los vuelve a encontrar.

 

La mayoría de los albergues van a cerrar por Semana Santa, me comenta Juan José González Aguilar, originario de Poza Rica, Veracruz: “Yo soy de Poza Rica Veracruz, le batallo mucho, por la pura fachada se sabe, como dijo Juan Gabriel, que en paz descanse, lo que se ve no se pregunta.”

Los migrantes de origen mexicano conviven en el camellón central del boulevard Adolfo López Mateos bajo la sombra que les dan las palmeras un casi extinto pino salado y los mezquites, que adornan un paisaje desértico: “Nosotros lo vimos que se paró ahí, y nos estaba viendo, pero no sabíamos quién era, uno piensa muchas cosas, pero que bueno que se bajó” me comenta al ver que porto una cámara me dice, “usted es periodista, ¿en que le podemos servir nosotros?

Les pregunte que si porqué estaban ahí y me comentaron que los acababan de correr de otra parte: “aquí deambulamos, hasta que alguien nos corre, ahorita venimos de la Plaza del Mariachi, llegó la patrulla y nos corrieron, no nos quieren en ninguna parte, no es más que la verdad”.

Desde hace meses están en Mexicali, dicen que ahorita las cosas para cruzar a Estado Unidos están más difíciles, aunque que no lo dejarán de intentar, que en su lugar de origen no hay trabajo: “Nosotros vemos en esta ciudad el progreso, allá en Veracruz si no trabajas no comes, tienes que ingeniártelas, trabajar la tierra, criar animalitos, para comer, cerebro tenemos todos, pero no existen las oportunidades que hay aquí en el norte, aquí casi estamos como en Estados Unidos”, refiriéndose a Mexicali, como una ciudad por donde sea se ve el progreso.

“La gente a veces nos hace a un lado, y estamos aquí buscando cruzar a Estados Unidos, somos de todos los estados de la república, y nos hacen a un lado por los del otro continente” (refiriéndose a los Haitianos) que habitan desde el verano pasado en Mexicali.

“ahora en el parque de la línea, estos migrantes (haitianos) nada más llegaron se sentaron y les llevaban los billetes de doscientos pesos la gente, yo no lo vi honestamente, pero de lo que si soy testigo es que yo estaba en un albergue en la Hidalgo y ellos son más arrogantes que nosotros y no se querían comer lo que nosotros comíamos, un plato de frijoles con arroz, ni unos sándwich, yo digo que es una bendición tener algo en el estómago, con que este bien, con que no esté echado a perder, el gobierno los están dando prioridad a ellos, y no tienen necesidad, traen tenis nuevos, celulares, ¿cómo es posible que no apoyen a los mexicanos?, primero los de casa, el gobierno nos ha dejado de lado… ¿usted ha visto un negro que ande así como nosotros?”.

Los migrantes se sienten desplazados por la comunidad Haitiana, las ONG´s, no se dan abasto para soportan el apoyo a los migrantes, los migrantes mexicanos dicen estar aquí por necesidad, por la pobreza que se vive en su lugar de origen buscan una oportunidad de cruzar a Estados Unidos.

“Deberíamos de manifestarnos todos lo que vivimos en la calle, para que nos atienda el gobierno, solo falta alguien que nos diga cómo le hacemos, alguien que nos organice”, este es el sentir de los migrantes que se sienten desplazados por un sentimiento: “Muchas veces vemos a alguien con un azadón o con una pala, pero no hay oportunidades, y podrían ser periodista como usted, allá no tenemos oportunidad, el gobierno no nos las da, como aquí a ustedes.”

Mientras tanto los migrantes mexicanos continúan su andar, en busca de la oportunidad de cruzar a Estados Unidos donde ya han estado y se sienten mejor que en México, lugar que los vio nacer.

Redacción

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