Fuera de control gasto en viajes de Trump

Ciudad de México, Abril 13- En solo 70 días, Donald Trump ha gastado más en viajes que Barack Obama en sus dos primeros años de Gobierno. El actual presidente de Estados Unidos diseñó una buena parte de su candidatura sobre la promesa de efectuar recortes en el gasto público y donar todo su sueldo para dar ejemplo. Y de momento, el único ejemplo que ha dado es el de no poder pasar más de dos fines de semana sin acudir el fin de semana a su residencia de Florida.

Cada viaje de Trump a su casa de campo en Mar-a-Lago, en Palm Beach, cuesta a las arcas norteamericanas tres millones de dólares. Esta estimación incluye el transporte del presidente y de su equipo de seguridad. En total, los siete viajes de Trump a Florida suman ya 21 millones de dólares. En sus ocho años en la Casa Blanca, Obama gastó en viajes 97 millones de dólares, una media de 12 millones al año.

 

 

Cierto es que Trump ha recibido en Mar-a-Lago a jefes de Gobierno como el primer ministro japonés Shinzo Abe o el presidente chino Xi Jinping, pero igual de cierto es que a ambos los recibió Obama en la Casa Blanca sin aumentar el coste para el contribuyente. Además, el aeropuerto internacional de Dulles, que da servicio a la zona metropolitana de Washington, está mejor dotado para recibir vuelos internacionales que el de Palm Beach.

Si Trump mantiene su hábito de pasar los fines de semana en su exclusivo club de campo y playa, en el que juega al golf, la factura podría ser de hasta 438 millones en un mandato en cuatro años, haciendo una proyección sobre el coste actual. En comparación, los recortes a los que va a someter a diversos ministerios y agencias del Gobierno, en especial a los que se centran en la cultura y el medioambiente, son de 597 millones.

 

Otro viaje a Palm Beach

 

Aquí pasa los fines de semana Donald Trump

 

Donald Trump aterrizó este jueves en el Aeropuerto Internacional de Palm Beach, en el sur de Florida, en donde pasará el séptimo fin de semana en ese lugar desde que asumió la Presidencia.

El mandatario asomó por la escalinata del avión del Air Force One y saludó a un centenar de simpatizantes que lo esperaba en las inmediaciones de la pista de aterrizaje, para luego dirigirse dentro de una comitiva de autos a Mar-a-Lago, su residencia y club privado.

El presidente arribó procedente de la Base Aérea de Andrews, en Washington, una semana después de su anterior visita, en la que celebró una cumbre bilateral con su colega chino, Xi Jinping.

Como en anteriores visitas, a ambos lados del trayecto por donde pasó la comitiva que transportó a Trump se ubicaron simpatizantes y opositores al mandatario, unos frente a otros, sin que se registren incidentes.

Minutos antes de la llegada del presidente, la primera dama estadounidense, Melania Trump, había descendido en un vuelo aparte y se dirigió hacia la residencia de descanso de la familia Trump, la “Casa Blanca de Invierno” como la llama el mandatario y en donde permanecerán este fin de semana de Pascua.

 

 

Como en cada visita que Trump hace a su amplia propiedad frente al Atlántico, medios y autoridades de Palm Beach y su vecina West Palm Beach recuerdan el coste que tienen estas escapadas para los contribuyentes y la necesidad de un reembolso por parte de las autoridades.

“El gasto estimado que han hecho las instituciones locales para protegerle ya se acerca a los 3,7 millones de dólares”, señaló este jueves el medio digital My Palm Beach Post.

El Palm Beach Daily News resalta por su parte que a las 20: 00 hora local se cerrarán al tráfico las calles adyacentes a Mar-a-Lago por la llegada del presidente, apuntando así a otro motivo de queja entre los residentes en Palm Beach, una isla paradisiaca unida al continente por varios puentes.

Con motivo de la nueva visita de Trump, el congresista por Florida Ted Deutch señaló en una declaración que es “irracional e injusto” esperar que los contribuyentes de Palm Beach paguen la cuenta cada vez que el presidente decide viajar a Mar-a-Lago.

 

 

Deutch agregó que lo que Trump alguna vez denominó “Casa Blanca de invierno” se ha convertido en la nueva “Casa Blanca de fin de semana”.

“El Congreso debe reembolsar los gastos al condado de Palm Beach y asegurar suficientes fondos para en el futuro cubrir estos costes si el presidente no lo hace”, señaló Deutch.

 

 

Con información de El País

Imágenes vía web

Redacción

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