Cervecería Wendlandt: innovación para democratizar la cerveza

Bajo la premisa de “todos merecemos una buena cheve”, Eugenio Romero, fundador de Cervecería Wendlandt, pionera de las artesanales en el estado de Baja California, celebra la camaradería que existe en la industria cervecera mexicana, que la ha llevado a ser una de las mejores en todo el mundo. 

«Es una industria con mucha camaradería, que buscamos apoyarnos y echarnos la mano. Aunque somos competencia, nos complementamos y eso es lo que nos ha dado mayor fortaleza”, asegura. 

Eugenio Romero, fundador de Cervecería Wendlandt

La historia de Cervecería Wendlandt comenzó a escribirse en el año 2012, con Eugenio como un joven y apasionado por la cerveza quien, a partir de un hobbie abrió el camino para que la categoría artesanal se desarrollara en el estado fronterizo. 

“Para mí hacer cerveza siempre ha sido algo muy social. Yo soy un apasionado de la cerveza y este proyecto surgió como un hobbie. Empezamos juntándonos entre amigos un domingo para preparar carne asada y una cerveza con la que la pudiéramos acompañar”, recuerda. 

La búsqueda de la excelencia es lo que ha llevado a Cervecería Wendlandt desde sus inicios, hacia un camino marcado por la innovación y perfección en cada botella de cerveza que presentan a los consumidores. 

“La calidad siempre nos ha motivado, buscamos hacer mejor cerveza y lo hacemos a través de inversión en tecnología para ofrecer mayor calidad y creatividad en nuestros productos”. 

Creatividad que puede verse reflejada en el nombre de cada cerveza, que a la vez, guarda un relato de camaradería y unión. 

Perro del Mar y Vera Niega, dos etiquetas que conforman el portafolio de Cervecería Wendlandt.

“El nombre de nuestra primera cerveza, Vaquita Marina, surgió porque uno de nuestros clientes frecuentes llegaba y siempre pedía esa cerveza, una Pale Ale. Nos hicimos amigos y él resultó ser una persona importante que ayudaba a la conservación de la vaquita marina en nuestro estado. A partir de esta amistad que forjamos, empezamos a apoyarlo con cerveza para sus eventos y es en honor a esta especie y a la labor que él desempeña para su conversación, que le dimos este nombre a nuestra cerveza”, cuenta. 

Wendlandt, con reconocimiento nacional e internacional

El proyecto que surgió hace 10 años como un brewup en el bulevar costero de Ensenada, hoy se ha hecho doblemente merecedor del reconocimiento a Mejor Cervecería del Año, además de ser reconocidos en Estados Unidos y Centroamérica por la calidad de sus cervezas. 

“Lo que nos gusta es saber el feedback de los expertos para entender qué es lo que podemos mejorar, estamos siempre en la búsqueda de ofrecer la mejor cerveza para nuestros consumidores”, asegura. 

Al compartir frontera con Estados Unidos, Eugenio Romero resalta la exigencia a la que se someten de consumidores conocedores y ávidos por nuevos sabores. 

“Los bajacalifornianos estamos acostumbrados a adquirir productos de Estados Unidos y el nivel de exigencia es más alto. Esto es lo que nos ha retado a ser mejores, a querer estar a la par”. 

Actualmente, además de Vaquita Marina, Cervecería Wendlandt cuenta con cinco etiquetas de línea: Foca Parlante, Harry Polanco, Tuna Turner, Vera Niega y Perro del Mar, todas, dignificando los sabores de México y el proceso que hay detrás de cada una. 

Cervecería Wendlandt, haciendo esfuerzos para la sostenibilidad

Conscientes de la importancia que tiene el constituirse como una industria sostenible, Cervecería Wendlandt opera desde un parque industrial en Ensenada, en donde se da un segundo ciclo de vida al agua empleada para la producción de la cerveza. 

“Nos pusimos de acuerdo entre varias empresas que estamos en este parque industrial, para reutilizar el agua que empleamos en nuestros procesos, darle un segundo ciclo de vida a este recurso que resulta cada vez más preciado y aportando desde nuestras trincheras con los objetivos de sostenibilidad”, explica. 

Eugenio Romero resalta que la cerveza mexicana continúa solidificándose en el terreno internacional, al que por cierto, brincaron en 2015 exportando sus cervezas hacia Estados Unidos. 

“Los procesos, los insumos que se utilizan para la producción de cerveza mexicana y el que sea una bebida de baja graduación alcohólica es lo que nos permite consolidarnos como un producto de alta calidad, como un producto diferenciado que dignifica y resalta el valor de nuestro país y de todas las manos involucradas en este proceso”. 

“La cerveza tienen que ser mucho más democrática, a nosotros los cerveceros,  nos toca solidificar su presencia y lo podemos hacer ofreciendo siempre la mayor calidad en cada proceso, en cada producción, en cada botella que llegue hacia los consumidores”, puntualiza. 

Redacción

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