Dez Bryant, exreceptor de los Dallas Cowboys, exigió una investigación exhaustiva contra la policía de Southlake, Texas, después de que un agente le apuntara con un arma frente a sus dos hijas durante un altercado vial que terminó con una citación en su contra por agresión.
El incidente ocurrió el domingo en el estacionamiento de un restaurante mexicano, luego de que Bryant confrontara a dos conductores que, según su versión, le cerraron el paso.
La discusión subió de tono cuando uno de ellos insinuó que podría dispararle. Sin embargo, el exjugador reconoció que el hombre nunca sacó un arma, sino su teléfono para grabarlo, por lo que Bryant se lo arrebató de la mano.
El otro conductor llamó a la policía. Cuando los agentes llegaron, ordenaron a los tres hombres tirarse al suelo y los esposaron. La novia de Bryant arribó con sus hijas y grabó parte de la escena: “Lo que más me preocupaba eran mis hijas; ver a su padre ahí, en el suelo, con un arma apuntándole”, declaró al medio OutKick.
El capitán Blas Hernández, portavoz policial, explicó que los oficiales desenfundaron sus armas porque las llamadas al 911 alertaban sobre “una posible arma” en el lugar. “No se recuperó ninguna arma de fuego en el lugar”, precisó.
Bryant calificó la actuación de las autoridades como “muy parcial” y reclamó: “Traten a todos de manera justa. Traten a todos de manera justa. Traten a todos con respeto”. También pidió: “Realicen las averiguaciones debidas sobre lo que realmente está ocurriendo”.
El exreceptor recibió una citación por agresión mediante contacto físico, una falta menor, y deberá comparecer ante un tribunal municipal antes del 20 de noviembre. No fue arrestado.
Con información de Latinus
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