No al recorte del presupuesto destinado a pueblos y colonias

Esta semana se aprobará en la Cámara de Diputados el Presupuesto de Egresos de la Federación 2021 (PEF 2021), que este año ascenderá a un total aproximado de 6.3 billones de pesos. Esa cantidad de dinero, que el Gobierno gastará el próximo año, tiene su origen en los impuestos que pagamos los mexicanos (IVA, ISR, impuesto a la gasolina y otros), en las ventas de energéticos y en los préstamos.

El PEF, entonces, es dinero de todos los mexicanos, no propiedad del Gobierno federal, por lo que éste debiera considerar forzosamente las necesidades de la población, a la vez que procurar el incremento de la cantidad del presupuesto mediante el crecimiento de la economía y una política fiscal inteligente y progresiva.

No obstante, desde hace dos años, el Gobierno federal morenista, abusando de su mayoría en la Cámara de Diputados, ha optado simplemente por decidir unilateralmente el destino de ese dinero, achicado por efecto de la inflación, cancelar a su arbitrio programas y obras de amplio beneficio social y destinarle cuantiosas sumas de dinero público a unas cuantas obras de nula viabilidad económica e impacto social negativo, como el Tren Maya o la refinería de Dos Bocas, así como a programas con los que busca comprar el voto popular.

Repercusión en la vida de los mexicanos

Los saldos para los mexicanos serán terribles. Seguirá aumentando la cifra trágica de víctimas del Covid-19, cuyo pésimo manejo gubernamental ya enlutó a 96 mil hogares, dejó sin trabajo a millones y detonó una escalada de robos y asesinatos en las calles; las carencias de servicios seguirán golpeando a los más pobres: al inicio del sexenio actual, la CNDH reportó que hay 34 millones de mexicanos sin servicios básicos, el INEGI dijo que hay 44 millones de mexicanos que no tienen agua diariamente en sus casas, 5.5 millones de casas sin drenaje, en donde habitan más de 20 millones de personas y 2.5 millones de mexicanos carecen de energía eléctrica, los recursos para mejoramiento de vivienda y los destinados a productores agropecuarios pobres han sido disminuidos sin misericordia.

Ninguno de estos mexicanos mejorará su situación en el 2021; por tercer año consecutivo, no habrá recursos para resolver peticiones elementales en los miles de municipios del país; las familias seguirán sin agua, sin luz, sin obras sanitarias, asoladas por el Covid-19, la muerte, la pobreza y la inseguridad.

Por la Dirección Nacional del Movimiento Antorchista Nacional

Nydia Mejía

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